ÚLTIMO POEMA DE DESDE EL GUADAL DEL MUNDO DE EMIL GARCÍA CABOT
A-DIOS
Quisiera morir de cara al sol
una mañana de verano,
llevándome añoranzas y amores
aunque sean solo recuerdos
entre los más tristes pesares
anidados en el alma.
No ser más el ojo avizor
que al acecho de vivencias,
anheloso las aguarda
entre espasmos y silencios.
Desechar los pasajeros devaneos
que atenuados o en sordina
empañaron mis días,
sembrando dudas y sombras
en lugar de abrazos y caricias.
Qué nuevos caminos
saldrán a mi encuentro,
alejando ansias y rencores…
Sí, de cara al sol morir quisiera.
Y si no,
esbozada en la boca una sonrisa.